lunes, 5 de julio de 2010

Diccionario de sinónimos y antónimos


apenas

  • escasamente, difícilmente, ligeramente, levemente, insuficientemente, exiguamente, limitadamente, pobremente, casi no, con dificultad
    • Antónimos: completamente, totalmente
  • tan pronto como, tan sólo, nada más

Por probar no pierdes nada....

Que las musas te pillen trabajando.
Tampoco tienes otra cosa que hacer...
Teclea a ver lo que sale.
Puede que se note en tu texto improvisado la caída de tus ojos de sapo ojeroso, la tos flemática por el humo de tabaco que se acumula en la habitación -y es que cualquiera abre la ventana con cuarenta a la sombra-, el traqueteo moroso de las teclas que rebota contra el fondo del pasillo -y es que cualquiera cierra la puerta con cuarenta o más-. A lo mejor alguien deduce de tus palabras lo pesado que te sientes, lo pegajoso de tu cuello en estas cuatro de la tarde. A ver si al leerlo, por casualidad, hay algún alma compasiva que te haga llegar, como pueda, un soplo de vida.
Y cuánto más claro seas pidiéndolo, mejor. Sin sutilezas, que las musas duermen la siesta.

miércoles, 30 de junio de 2010

Profe

El día en que se jubiló, el viejo profesor quemó sus libros y la enorme caja del fichero en el que había ido juntando, en diversos formatos, colores y tamaños, las fichas y listas de todos sus alumnos. Allí estaban las fotos, descoloridas, y las notas, olvidadas seguro, como la disciplina y la ciencia aprendidas o suspendidas. Reseñas de miles de exámenes con tachones, de redacciones corregidas en rojo, de ejercicios en la pizarra, de preguntas orales, de pruebas de lectura... Todo ello codificado en un sistema personal de números, letras y colores que se había ido perfeccionando a cada curso.
No recordaba más de una docena de aquellas caras, y pronunciar en vacío sus nombres era como leer el listín telefónico; si hubiese corregido de nuevo sus exámenes, la nota hubiera sido distinta, como examinando y examinador eran ahora diferentes. Ni uno sólo de aquellos chavales, hombres y mujeres ya, le recordarían tampoco; y mucho menos lo que intentó enseñarles, que él empezaba hoy a olvidar también. Las caracterizaciones de sus comentarios de ficha ("pasivo", "inteligente", "descuidado"...) no serían aplicables ahora a los sujetos que entonces no eran más que proyectos de sí mismos.
- Nada - se dijo-. No ha servido para nada.

martes, 29 de junio de 2010

El Juicio Final

El día del Juicio Final, los faraones confirmaron sus sospechas: no eran divinos. Y, desde luego, el más contrariado fue Nietzsche. El resto, seamos sinceros, no se lo esperaban. Algún Papa incluso lloró emocionado antes de verse relegado al final de la fila ("los últimos serán los primeros"). Luego vino el llanto y el rechinar de dientes y todo eso.
Tampoco fue para tanto.
La verdad: más parafernalia que otra cosa.
Estaba todo excesivamente preparado.
Ni un resquicio para la espontaneidad.

lunes, 28 de junio de 2010

Ilógica

La ilógica intrínseca de las prisiones, los campos de concentración y los colegios es que si un día, en un determinado momento, todos los prisioneros, todos, a una, todos los niños, a la vez, deciden que quieren salir, de verdad, sólo salir, sin alternativa, sin que les preocupe lo que tengan que dejarse en el camino, sin que les importe morir, sin que les dé miedo el castigo... los muros y las alambradas serían franqueados y los vigilantes y los maestros serían arrollados. Muchos morirían; quizá todos sufrirían su castigo. Pero las cárceles dejarían metafísicamente de existir desde ese mismo momento.
No se podría, nunca más, volver a pensarlas.

Citas con miga 3

Lo daría todo por un poco más.
(Sr. Burns, de Los Simpson)

martes, 22 de junio de 2010

Saramago


Ahora que ha pasado la vorágine de su muerte (¿por qué no nos dejamos morir en paz?) y que todo parece dicho (incluidas bastantes estupideces, que es lo único que pueden decir los estúpidos, aunque sean estúpidos santos o estúpidos bienpensantes), permitidme, por favor, una simple cita. No es exacta, pero me escocerían los ojos si ahora me pongo a hojear sus libros para comprobarla:
"Nacemos sin saber para qué y morimos sin saber por qué."
José Saramago (1922-2010)

lunes, 7 de junio de 2010

Lectura recomendable: La historia siguiente, de Cees Noteboom

-¿Crees que seguiremos existiendo?
-No -respondí sinceramente-. Ni siquiera estoy seguro de que existamos -quise haber dicho, y entonces lo dije.
-¡Bah, qué tontería! -sonó muy dialectal. Pero de repente me cogió de las solapas de la chaqueta-. ¿Vienes a tomar una copa conmigo? -y sin transición, tocando mi pecho con su dedo-- ¿Y entonces esto? ¿Acaso tampoco existe esto?
-Este es mi cuerpo -dije. Sonó pedante.
-Sí, eso lo dijo también Jesucristo. Así que al menos admites que existe.
-Sí, bueno.
-Y entonces cómo lo llamas. "Mi", "yo", algo así, ¿no?
-¿Es tu yo el mismo de hace diez años? ¿Será el mismo dentro de cincuenta años?
-Para entonces espero no existir ya. Pero ahora dime: exactamente, qué crees que somos.
-Un conjunto de circunstancias y funciones compuestas y siempre cambiantes a las que decimos "yo". Tampoco sabría decirte nada mejor. Hacemos como si fuera invariable, pero varía continuamente hasta que se suspende. Pero seguimos llamándolo "yo". De hecho es una especie de profesión del cuerpo.
-¡Vaya!
-No, lo digo en serio. Este cuerpo más o menos casual o este grupo de funciones tiene la tarea de ser yo durante su vida. Se parece mucho a una especie de profesión. ¿O acaso no?
-En mi opinión estás un poco chiflado -dijo-. Pero lo cuentas muy bien. Y ahora quiero una copa.
La historia siguiente, Cees Noteboom

domingo, 6 de junio de 2010

miércoles, 2 de junio de 2010

Citas con miga

El misántropo: El sol no sirve más que para revivir las moscas que me chupan la sangre.
JULES RENARD

martes, 1 de junio de 2010

No sé escribir poemas...

Me gustan los días cortos.
Cabe menos sufrimiento.
Y menos dicha, dirás.
Nunca hay dicha para todo un día.
Recuerdo que amanecía
y me marchaba de tu cama
saliendo al frío
con el roce de tus mejillas en mi pecho.
Y el día acababa ahí.
Y cuando
tras el fluir ilusorio de las horas
llegaba a casa
y me recibían la tibia luz
de esa lámpara japonesa de papel
y el viento de verano en las cortinas.
Ahí empezaba otro.
No mires el reloj.
Es el ser de las cosas.
No se puede ser feliz
durante todo el día.

domingo, 30 de mayo de 2010

Saltos de página - Mapa

Tiempo y espacio.
Mapa antiguo de fifliación desconocida para mí.
Estos mapas se medían por tiempos, no por distancias (tantas jornadas, no tantas leguas), de ahí que no veamos el espacio a recorrer, sino el tiempo aproximado que se tarda en recorrerlo. Son mapas de tiempo.

sábado, 29 de mayo de 2010

Monterroso/osorretnoM o la autoestima del escritor

"Un día está uno tranquilo leyendo en su casa cuando llega un amigo y le dice: ¡Cuántos libros tienes! Eso le suena a uno como si el amigo le dijera: ¡Qué inteligente eres!, y el mal está hecho. Lo demás ya se sabe. Se pone uno a contar los libros por cientos, luego por miles, y a sentirse cada vez más inteligente. Como a medida que pasan los años (a menos que uno sea un verdadero infeliz idealista) uno cuenta con más posibilidades económicas, uno ha recorrido más librerías y, naturalmente, uno se ha convertido en escritor, uno posee tal cantidad de libros que ya no sólo eres inteligente: en el fondo eres un genio. Así es la vanidad esta de poseer muchos libros."
Augusto Monterroso, Movimiento perpetuo

Monterroso/osorretnoM o la autoestima del escritor

"Cuando un libro se inicia, como La metamorfosis de Kafka, proponiendo: "Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontrose en su cama convertido en un monstruoso insecto", al lector, a cualquier lector, no le queda otro remedio que decidirse. lo más rápidamente posible, por una de estas dos inteligentes actitudes: tirar el libro, o leerlo hasta el fin sin detenerse."
Augusto Monterroso, Movimiento perpetuo

viernes, 28 de mayo de 2010

Monterroso/osorretnoM o la autoestima del escritor

"No hay escritor tras el que no se esconda, en última instancia, un tímido. Pero es infalible que hasta el más pusilánime tratará siempre, aun por los más oblicuos e inesperados modos, de revelar su pensamiento, de legarlo a la humanidad, que espera, o supone, ávida de conocerlo. (...)
Existen los que tiran la piedra y esconden la mano, como Cristopher Marlow, el bardo inglés que escribió las obras de Shakespeare; o como el mismo Shakespeare, que escribió las obras de Bacon; o como Bacon, que escribió las que los dos primeros publicaron con el nombre de Shakespeare.
La timidez de Bacon es desde luego explicable, pues pertenecía a la nobleza y escribir comedias era (y sigue siendo) plebeyo. Que Shakespeare haya permitido sin alarma que sus Ensayos llegaran hasta nosotros firmados por Bacon ya es menos claro, a no ser que ése fuera el convenio. En cuanto a Marlow, ¿no es autor él mismo de excelentes tragedias? ¿Por qué entonces creyó indispensable atribuir sus sonetos a Shakespeare?"
Augusto Monterroso, Movimiento perpetuo

Aplaude o silba 2

La próxima vez que alguien me diga que tiene más prisa que yo y que lo suyo es más urgente que lo mío, me lo voy a creer. Corre. Ignorante. A ver si llegas.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Aplaude o silba

Un día, como me dé por ahí, voy a coger todos los domingos del mundo y los voy a quemar en una pira, junto con los lunes y los jueves. Por pesados, por ser siempre el fin, el principio y el medio de la semana respectivamente. Porque no puedo más con su narrativa lógica y ordenada, de planteamientos nudos y desenlaces sucesivos. Necesito otra forma de contar las historias y de vivir la mía...

martes, 25 de mayo de 2010

Verano cuando deje de llover

Cuando tu cintura se convierte en la metáfora del giro y tus pechos en mi refugio de mí mismo; cuando te miro y te veo transparente, o tus besos se me figuran de limón y azúcar... Entonces, llega el verano.

martes, 4 de mayo de 2010

Las edades del alma

Los niños tienen más ilusiones que fuerzas; los jóvenes, más deseos que esperanzas; las personas maduras, tanto interés como posibilidades; los viejos, más recuerdos que sueños. No es cuestión de edad.

sábado, 6 de marzo de 2010

viernes, 26 de febrero de 2010

Saltos de página - Goya

De la serie Tauromaquia, de Goya.
Sin palabras. No las necesita.
¿Quién cree que los genios no existen?

domingo, 21 de febrero de 2010

El último tango

Los ahogados siempre se hunden en espiral: abandonan sus brazos a la corriente, que les coge por la cintura y les obliga a bailar, lentamente, en silencio, y los lleva poco a poco al fondo, donde se posan con un rosario de pompitas de champán, sin aliento, como terminando un tango poco arrabalero, casi cursi y un con algo de vals, con más giro que tumbao. Los ahogados bailan después de muertos, como los ahorcados, pero con mucho más estilo, con menos monotonía pendular. Tienen más clase. No han sido ejecutados. No esperan que nadie les entierre.
Maneras de morir...

martes, 2 de febrero de 2010

No quiero nada

Malo es desear y no tener, o tener si no se desea.
Lo peor es no desear, se tenga o no.
Es el final.

(Hace ya algún tiempo que yo no deseo nada. Y no porque tenga...)
(Y, claro, me da igual. Porque si no, no habría problema: ya desearía algo.)

sábado, 30 de enero de 2010

Débitos no contraídos

Por mucho que lo creáis quienes tenéis vocación de víctima, héroe o mártir, no os debo nada. Nada. Quien tenga que pagar, que pague. Yo no.
Ni a las mujeres por ser hombre, ni a los homosexuales por ser heterosexual, ni a los guapos por ser feo, ni a los sanos por ser gordo...
Estoy de vuestra parte sólo si vosotros lo estáis de la mía. Y no me siento culpable por ello.
No a las mujeres que creen que todos los hombres son cavernícolas y se duermen en la ópera; no a los homosexuales que se creen discriminados si les tratas como a todo el mundo; no a los guapos fotocopiados que te miran de arriba abajo como si dieras asco; no a los sanos de ecotienda que te consideran un agente contaminante.
Vive y deja vivir.

lunes, 25 de enero de 2010

El chino en chino o lo que sea

Hay un chino a la salida del metro de Argüelles. No digo está, digo que hay un chino allí, porque estar siempre equivale a haber. No digo un restaurante ni una tienda: un chino de China o de Korea o de Vietnam o de Tailandia... No sé.
Vende flores los viernes y sábados a las parejas que van o vuelven de cenar; los días de diario puede ofrecerte bambús de la suerte o juguetitos articulados de madera. En navidad vende gorros de papá noel o cuernos de reno de felpa con luces. Cuando llueve, paraguas. En verano lleva bebidas frías en una mochila.
Ni mira ni se acerca a nadie. Solo sonríe, se inclina servilmente y muestra su mercancía repitiendo una cantinela insistente e indescifrable, unas palabras que ninguno de quienes pasamos por allí parecemos escuchar. No nos importa lo que diga el chino. Si te pilla la lluvia, tienes sed o quieres dar la campanada obsequiando de baratillo a la pibita que te has llevado a comer shushi (es muy pijo el shushi, pero no es chino, es japonés), te aproximas tú a él y le gritas señalando ¿cuánto?; reduces a la mitad la suma de lo que te diga y te alarga las dos manos, una con la palma en cuenco y la otra con el paraguas, la cerveza o la flor. Sonriendo y mascullando la canción esa que no para de repetir. Qué se yo lo que dice. Algo raro en chino, coreano, vietnamita o tailandés, que te persigue unos metros mientras te vas sin decir adiós.
¿Sabéis lo que creo que dice el chino mientras sonríe, mientras nos muestra cómo sus paraguas se abren y se cierran, mientras se recoloca el manojo de flores, mientras mueve con maestría el juguetito articulado de madera? Nos maldice. Que te parta un rayo, que te mueras pronto, ojalá no llegues donde vas... Yo, si fuera el chino, diría eso.

domingo, 24 de enero de 2010

De lunas

Helena, con h-, se llama una de las lunas de Saturno.
Helena, por lo que me cuentan, también es un puntito brillante que orbita lejos del ruido.
; )

Para Helena Arranz