
apenas
- escasamente, difícilmente, ligeramente, levemente, insuficientemente, exiguamente, limitadamente, pobremente, casi no, con dificultad
- Antónimos: completamente, totalmente
- tan pronto como, tan sólo, nada más
Literatura, reflexiones, críticas, comentarios, relatos, poemas. Tampoco esperes mucho más...
Mejor callar...
Si acaso,
escribir.





Me gustan los días cortos.
Un día, como me dé por ahí, voy a coger todos los domingos del mundo y los voy a quemar en una pira, junto con los lunes y los jueves. Por pesados, por ser siempre el fin, el principio y el medio de la semana respectivamente. Porque no puedo más con su narrativa lógica y ordenada, de planteamientos nudos y desenlaces sucesivos. Necesito otra forma de contar las historias y de vivir la mía...
Los ahogados siempre se hunden en espiral: abandonan sus brazos a la corriente, que les coge por la cintura y les obliga a bailar, lentamente, en silencio, y los lleva poco a poco al fondo, donde se posan con un rosario de pompitas de champán, sin aliento, como terminando un tango poco arrabalero, casi cursi y un con algo de vals, con más giro que tumbao. Los ahogados bailan después de muertos, como los ahorcados, pero con mucho más estilo, con menos monotonía pendular. Tienen más clase. No han sido ejecutados. No esperan que nadie les entierre.
Por mucho que lo creáis quienes tenéis vocación de víctima, héroe o mártir, no os debo nada. Nada. Quien tenga que pagar, que pague. Yo no.
Hay un chino a la salida del metro de Argüelles. No digo está, digo que hay un chino allí, porque estar siempre equivale a haber. No digo un restaurante ni una tienda: un chino de China o de Korea o de Vietnam o de Tailandia... No sé.