El trabajador se ennoblece con su labor tanto como el soldado alcanza de la gloria victoriosa tras la batalla. Nada. El primero aúpa con sudor a su burgués empleador hasta la aristrocracia monetaria; el segundo sangra las medallas que condecoran al general que engordaba entre el botín acumulado de la campaña. El que trabaja vuelve más cansado a su puesto al día siguiente, cada día un poco más muerto, hasta formar parte del listado de jubilados, inservibles y libres; el que pelea vuelve a mutilarse en cada contienda, o muere y pasa a formar listas de héroes, inservibles y ya libres, que se graban en piedra monumental.
El cruce andino sin avión, sin carretera, y con todas las comodidades: de
Argentina a Chile de un modo increíble.
-
Hay viajes que sirven para trasladarse. Pero muchas veces cambiar el modo
en que nos desplazamos, y sobre todo, sacrificar la rapidez, sirve para
experim...
Hace 2 días

No hay comentarios:
Publicar un comentario